viernes, 22 de enero de 2010

Hernandez

si es que alguna vez, ves un guardia y temes aunque sea un poquito,
es que alguna vez leíste a Luis.
Y si no sientes nada, no te preocupes por el fuero interno de tu estupidez.
Ya habrá tiempo de leer algun cuaderno de su armario.
No se teme lo que no se quiere, cuando no hay verdad.
Si hay todo.
Ya lo sabe, en un mercadillo se puede conseguir de todo,
incluido un león pequeño.
No se sabe lo que se quiere, cuando no hay verdad.
No hay misterio en la esencia fragante misma de la ciencia,
solo verdad, aunque pasajera.

Se buscan sinónimos para todos los antónimos de cada palabra de la ultima edición del diccionario real.
No hay ninguno.
La palabra es una.
Mañana es hoy.
No se leer música.
Prefiere desplazarse.
La persona mas lúcida que conozco ya existe.
Y no logro reconocerla aún.
Escriben para sus lectores.
Pintamos para nuestros amigos.
Hacemos la carne bien frita para esa amiga.
No trata de referir su opinion a mas de tres palabras.

Descompone símbolos por la crítica y la polémica.
Gratis en holandes es tambien.
Fotografos del ultimo carrete existente de polaroids del sistema planetario.
Paciencia para el entendimiento. Sola antí-name.

4 bombas de la segunda guerra mundial.
en moto.
No lee la prensa. No ve la t.v. No sueña. No come. No muere. No nace.
Si. Cae en seco.
Lava en frío.
Mata germenes. Toxinas de colores. Bacterias editadas. Gritan!

Temen por su amabilidad dada.
En un tiempo dado.

Y cuentan una historia que les pasó.
Un día iba leyendo un libro que le prestó la chica de la que te hablaba.
La proxima parada no era otra que la del aereopuerto del Pratt.
Leía que una vez existió en una leyenda, un principe del universo que era todopoderoso.
Los dioses del mas allá le dieron el premio que quisiese.
Optó por dormir casi por siempre.
Hasta que lo despertó un demonio y acto seguido caía destruido en mil pedazos de demonio.
Ese era el trato, no había chance.
El principe todopoderoso se dió cuenta que todos menos él habían empequeñecido.
Decidió subir hacía la montaña mas alta.
Ya no volvió nunca más.

Deja los vicios a veces.
Canta caricias sin tocar el cielo.
Entonces supo que esas cuatro bombas eran mentira, que la guerra era mentira y que prefería no besar.
Ahora.
Nunca lo sabría si atravesara el puente de cuerda sin pensar en aquella enseñanza:
"Desciende del cielo entre llamas púrpuras. Vuela hasta el nucleo mismo del todo.
Critíca. O no. Piensa en llamar al calmo cauto. Salta. Canta para tí hasta que sepas lo que haces.
Piensa en las 45 primeras cosas que te gustan más, hoy. Piensa que es el gusto.
Deja de leer estas letras ya.
Nunca sientas algo que no te gustaría que no sintiera otro, si es por el gentil auspicio de tus progenitores.
Sé tú solo si te lo puedes permitir con tu autonomía. Se tú siempre. Sé que sé."

"En alguna otra ocasión te hubiera hecho el amor casi sin pedirte permiso"
"Y es posible que yo te hubiera dejado".

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